lunes, 31 de diciembre de 2007

La Perdida

Carla, una joven norteamericana de origen mexicano, se establece durante un año en México D.F. con la intención de empaparse de su cultura y “encontrarse a sí misma”. Obsesionada con integrarse y ser “auténtica”, busca amigos (y novio) mexicanos, que la acabarán metiendo en líos cada vez más serios.

Este cómic de Jessica Abel me provoca sensaciones contrapuestas. Por un lado, me resultan antipáticos todos los personajes, especialmente la protagonista, bien descrita como “perdida”. En cuanto a la historia, que avanza dramáticamente hasta convertirse en un thriller, se estropea con un final poco inspirado y la inevitable moraleja.

Por otra parte, aunque cargantes, los personajes están bien definidos, sus diálogos son creíbles, y el tebeo mantiene el interés a lo largo de más de doscientas páginas, lo cual es meritorio. Es especialmente interesante el enfoque dado al choque de culturas: la mala conciencia yanqui frente a las contradicciones mexicanas: revolucionarios de izquierdas que venden camisetas del Ché, camellos que sueñan con ser D.J. en los USA… gringos que huyen de su artificial país, y mexicanos que quieren emigrar allí para prosperar.

Cuando menos, es un tebeo válido como guía de viaje a México D.F. … Ah, y feliz año nuevo.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Bardín el Superrealista

Bardín se mueve como pez en el agua entre la Realidad y la Superrealidad, un extraño mundo en el que abundan los faros, las caracolas y otros delirantes seres.

Aunque hasta ahora no había conseguido conectar con sus mundos y su particular humor, Max es un autor en permanente búsqueda de nuevos caminos para su arte, lo cual siempre es de agradecer. En este Hechos, dichos, ocurrencias y andanzas de Bardín el Superrealista, cada página es visualmente impecable, y el álbum se convierte en un objeto artístico en si mismo, ayudado por la excelente edición de La Cúpula, que emplea una novedosa técnica de tramado, la “trama estocástica de alta definición”, que es como: “no se ven los puntitos” (¿será inminente su desaparición? se echarán de menos…).

Las historias que se incluyen son muy variadas, en duración y contenido, y abarcan páginas que se han ido publicando (o no) desde 1997, algunas coloreadas para la ocasión. Las aventuras de Bardín son de humor metafísico-social (si, ya sé, pero me gusta ponerle etiquetitas a todo, qué le voy a hacer), y por todas partes abundan los guiños a la cultura popular (el icono Mickey, los tebeos de Bruguera) interactuando con guiños a la alta cultura (si es que son válidas esas divisiones): Buñuel, Cirlot, otras que se me habrán escapado, y mi favorita: cómo se aprovecha Max del cuadro La pesadilla, de Füssli:


Digresión: recomiendo leer, a propósito de pesadillas y del mencionado cuadro, la conferencia de Borges del mismo título y publicada en Siete noches (Alianza), todo el libro es una delicia; fin de la digresión.

Porque la psicología y el mundo onírico son también parte importante de Bardín, sobre todo en la espectacular El ruido y la furia, que cierra el álbum y…

Vale, no os vais a creer lo que me ha pasado… estaba escribiendo en el ordenador esto que estáis leyendo, de pronto he girado la vista a mi derecha, y he visto esto:


¡¡Llevo dos años viviendo en la Superrealidad!! (ojo, las cortinas venían ya con el piso… y la foto no les hace justicia). Ahora empiezo a explicarme muchas cosas…


miércoles, 26 de diciembre de 2007

Ciao, Verona

En el Babelia del pasado 3 de noviembre se publicaba este cuento inédito de Julio Cortázar, íntimamente relacionado con otro cuento suyo, Las caras de la medalla, que también he releído para la ocasión. Ambos relatos tienen mucho de autobiográfico, y el propio Cortázar confesaba en una carta, a propósito de Ciao, Verona: “fue tan duro de escribir como el otro”.

Las caras de la medalla
trata de los desencuentros amorosos entre dos compañeros de trabajo, Mireille y Javier (alter-ego del autor). Aunque Cortázar juega a despistar con los puntos de vista narrativos, es la voz de Javier la que narra, es Javier quien decide escribir sobre el fracaso de su relación con Mireille para, de alguna manera, exorcizarlo.

Ciao, Verona
es la réplica de Mireille al relato escrito por Javier/Cortázar, relato al que hace referencia en un juego metaliterario. Mireille, que aprecia la amistad de Javier, acepta citarse con él nuevamente en Verona, para hablar del fracaso de sus encuentros anteriores y desvelarle el secreto que guarda y que les impide unirse.

Usando la misma metáfora de Cortázar, ambos cuentos son las caras de una misma medalla, dándose la espalda pero a la vez indisolublemente unidos, aunque sus lectores hayamos tenido que esperar treinta años para comprobarlo.

sábado, 22 de diciembre de 2007

Fairytale of New York

Para festejar que ésta es la entrada número 100 del blog, y que coincide con estas entrañables/odiosas fechas navideñas, os invito a escuchar una de las canciones más bonitas que conozco, una historia de amor y odio entre emigrantes durante una Nochebuena en Nueva York.

The Pogues son conocidos por fusionar la música tradicional irlandesa con el punk, y por tener el cantante con peor dentadura de la historia de la música, Shane MacGowan. Para ésta, posiblemente su canción más famosa, contaron además con la voz de Kirsty MacColl.

Dedicado a todos los emigrantes que no vuelven a casa estas Navidades.



It was Christmas Eve babe
In the drunk tank
An old man said to me, won't see another one
And then he sang a song
The Rare Old Mountain Dew
I turned my face away
And dreamed about you

Got on a lucky one
Came in eighteen to one
I've got a feeling
This year's for me and you
So Happy Christmas
I love you baby
I can see a better time
When all our dreams come true

They've got cars big as bars
They've got rivers of gold
But the wind goes right through you
It's no place for the old
When you first took my hand
On a cold Christmas Eve
You promised me
Broadway was waiting for me

You were handsome
You were pretty
Queen of New York City
When the band finished playing
They howled out for more
Sinatra was swinging,
All the drunks they were singing
We kissed on a corner
Then danced through the night

The boys of the NYPD choir
Were singing "Galway Bay"
And the bells were ringing out
For Christmas day

You're a bum
You're a punk
You're an old slut on junk
Lying there almost dead on a drip in that bed
You scumbag, you maggot
You cheap lousy faggot
Happy Christmas your arse
I pray God it's our last

The boys of the NYPD choir
Still singing "Galway Bay"
And the bells were ringing out
For Christmas day

I could have been someone
Well so could anyone
You took my dreams from me
When I first found you
I kept them with me babe
I put them with my own
Can't make it all alone
I've built my dreams around you

The boys of the NYPD choir
Still singing "Galway Bay"
And the bells are ringing out
For Christmas day.


Cuento de hadas de Nueva York

Era nochebuena, nena
En el calabozo
un viejo me dijo: ¿veremos otra?
Y entonces cantó una canción
The rare old mountain dew
Giré mi cara
Y soñé contigo

Tuve suerte
Vinieron dieciocho a uno
Tengo la sensación
de que este año es para nosotros
Así que feliz Navidad
Te quiero, nena
Puedo ver tiempos mejores
en los que todos nuestros sueños se harán realidad

Tienen coches grandes como barras
Tienen ríos de oro
Pero el viento te atraviesa
No es sitio para los viejos
Cuando me cogiste la mano por primera vez
En una fría nochebuena
Me prometiste
que Broadway me estaba esperando

Eras guapo
Eras bonita
Reina de Nueva York
Cuando la banda acabó de tocar
Rugieron pidiendo más
Sinatra “swingueaba”
Todos los borrachos cantaban
Nos besamos en una esquina
Luego bailamos a través de la noche

Los chicos del coro de la policía
cantaban Galway Bay
y las campanas repicaban
por Navidad

Eres un tirado
Eres un guarro
Eres una vieja cachonda colocada
Ahí tumbado casi muerto gota a gota en esa cama
Tú, gusano, atontado
Piojoso marica barato
Feliz Navidad, tu culo
Rezo a Dios que sea la última juntos

Los chicos del coro de la policía
aún cantando Galway Bay
y las campanas repicaban
por Navidad

Pude haber sido alguien
Bueno, cualquiera podría
Te llevaste mis sueños
cuando te encontré la primera vez
Los llevo conmigo, nena
Los he puesto con los míos
No puedo hacerlo todo solo
He construido mis sueños en torno a ti

Los chicos del coro de la policía
aún cantando Galway Bay
y las campanas repican
por Navidad.

martes, 18 de diciembre de 2007

Palestina

Pues nada, que entre éste Palestina, el Persépolis y El Fotógrafo, me estoy convirtiendo en un “experto” en temas musulmanes. Y cuanto más sé, más me reafirmo en mi desdén hacia todas las formas de religión que no consistan en una relación individual con el dios que sea, sin molestar ni tratar de convencer al prójimo. Y qué lejos estamos de eso, Diosa mía…

En fin, en el caso de Palestina, Joe Sacco ilustra su estancia de dos meses en la franja de Gaza a finales de 1991. Es una crónica fiel de esos meses, que Sacco dedicó a recorrer la zona haciendo entrevistas (y tomando un té tras otro) que le dieran a su cómic una visión profunda del conflicto. En un exhaustivo trabajo periodístico, busca viejos que recuerden la ocupación de 1948, adultos que hayan pasado por la cárcel (el 99%), o jóvenes que pertenezcan a grupos de liberación.

Su dibujo detallista (impresionante) da cuenta de las caras, los paisajes, y fundamentalmente la rabia y la impotencia que sienten los palestinos, pero también, aunque tangencialmente, el recelo de los israelíes y su postura. El guión de Sacco sólo muestra lo que ha visto, y lo que sintió al verlo. Las voces que interpretan la situación, sin filtros, son las de los palestinos a los que entrevista, y únicamente en el prólogo el autor dice que el conflicto no tendrá fin hasta que la ocupación israelí se trate como un tema de ley internacional y de derechos humanos básicos. Duele pensar lo poco que ha cambiado la situación en los más de quince años que han pasado desde entonces.

sábado, 15 de diciembre de 2007

100 Balas: Primer disparo

Este volumen de Norma recopila los cinco primeros números americanos de esta serie de Brian Azzarello y Eduardo Risso, que comenzó a publicarse en 1999. Los protagonistas de 100 balas son diferentes tipos de perdedores, gente a la que alguien ha arruinado la vida sin que lo supieran. Hasta que llega el misterioso agente Graves para hacérselo saber y facilitarles la venganza, en forma de un maletín de rombitos que contiene las pruebas que inculpan al “objetivo”, una pistola y cien balas imposibles de rastrear para la policía.

En este caso, las primeras cien balas son para Dizzy Cordova, una joven pandillera hispana de Chicago que acaba de salir de la cárcel y debe enfrentarse a serios problemas familiares. Esta historia ocupa los tres primeros números; los otros dos y la siguiente tanda de balas van a parar a Lee, un ex-cocinero amargado que sobrevive poniendo copas en un tugurio, hasta que la visita del agente Graves le ofrece nuevas posibilidades. En esta última historia, además, se introduce un interesante hilo argumental para el futuro: un indicio de la identidad del agente Graves.

Los autores explotan los mejores recursos del género negro: diálogos brillantes, mujeres fatales, pistolas… en un cóctel bien medido, y que según las críticas que he leído, mejora en los siguientes capítulos (está previsto que la serie acabe en el número 100). Pues habrá que leérselos, creo que ahora está volviendo a editarlos Planeta.

martes, 11 de diciembre de 2007

Éramos tan jóvenes (5)

Sigo buscando imágenes de antiguas series de la TVG, y con estas me he llevado una sorpresa, ¿os acordáis de Telegato? Si, el programa de “Telegato ao aparato”, el notario Pranchón, las entrevistas al “gluón do burato”, etc.


Pues atentos a los títulos de crédito, al parecer el creador de los personajes era el escritor francés Roland Topor, autor entre otros títulos de El quimérico inquilino, que fue adaptada al cine por Roman Polanski.


Y la guinda de hoy… ¡Santos morcegos, Batman!

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Persépolis

Me he releído Persépolis estos días con la intención de ir al cine a ver la película y llevar la historia fresca en mi cabeza; pero, como de costumbre, la peli me la he perdido, tendré que esperar a que salga el DVD. De todos modos me ha gustado reencontrarme con esta historia autobiográfica de Marjane Satrapi.

El maestro Bolaño escribía, en uno de los artículos de su libro Entre paréntesis: “No tengo nada en contra de las autobiografías, siempre y cuando el que las escriba tenga un pene en erección de treinta centímetros. Siempre y cuando la escritora haya sido una puta y a la vejez sea moderadamente rica. Siempre y cuando el pergeñador de semejante artefacto haya tenido una vida singular”.

La vida de Satrapi es singular, al menos desde el punto de vista occidental. Iraní educada por unos padres progresistas, estudiaba en el Liceo francés cuando estalló la revolución islámica en 1979. La joven Marji tenía unos diez años, y a través de su mirada infantil asistimos al recorte de libertades impuesto por el régimen islamista. Hasta aquí el primer álbum; el segundo habla del comienzo de la guerra contra Iraq, el tercero sobre su exilio en Austria y el cuarto narra su regreso a Irán en el 89, ya con veinte años y una renovada visión de la vida.

Una de las intenciones de la autora es cambiar la imagen que tenemos de Irán en occidente, y sólo por lo que se aprende de la vida cotidiana en un país musulmán ya vale la pena leérselo. Pero además la historia está impecablemente contada, y al estar dividida en capítulos muy cortos, que a menudo parten de una simple anécdota, se hace muy ágil su lectura. En definitiva, un tebeo muy interesante, y, en los tiempos que corren, incluso necesario.

lunes, 3 de diciembre de 2007

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Buck Rogers no século XXV

Hace muy poco colgaba un video con la cabecera de la serie Buck Rogers, pero ahora repito porque me he encontrado con este otro video ¡con el doblaje al gallego de la TVG! ¡Y con Gary Coleman de estrella invitada! ¡Qué nostalgia en esta fría noche de otoño!


martes, 27 de noviembre de 2007

El nadador

Hace unos meses comentaban en solodelibros que los escritores estadounidenses carecen de profundidad, que son “como un caramelo”: gustan pero no sacian. No sé tanto de literatura como para juzgar si la afirmación es cierta, pero de entrada no soy partidario de generalizar. Es cierto que hay tendencia a considerar que los narradores norteamericanos se centran en la acción, y los europeos en el personaje y sus interioridades. Pero ni todos los escritores gringos son Dan Brown, ni todos los europeos Marcel Proust, y en cualquier caso supongo que lo ideal sería buscar el equilibrio entre amenidad y profundidad.

He pensado en ello mientras leía estos dieciséis cuentos que John Cheever -americano de padre inglés- publicó en el New Yorker. Cheever retrata la sociedad del bienestar, la clase media americana de los años sesenta, de una forma muy amena pero que hace pensar al lector. Sus personajes lo tienen todo para ser felices, pero sus vidas se han convertido en algo que no esperaban: les domina el aburrimiento, la soledad, la melancolía, el “¿cómo he acabado yo así?” que tratan de mitigar con alcohol, infidelidades o huidas hacia delante. El autor no se recrea en el patetismo, y consigue que esos burgueses desencantados nos resulten simpáticos y cercanos, apoyándose en un fino sentido del humor. Algunos de los que más he disfrutado:

El brigadier y la viuda del golf
. El matrimonio Pastern posee una bonita casa en los suburbios, y un refugio antiatómico en el jardín.

Una culta mujer americana. La mujer del título, culta y de fuerte carácter, se ha casado con un jugador de fútbol americano al que trata de dominar.

El nadador. El relato más famoso de Cheever, llevado al cine con Burt Lancaster en el papel del nadador que atraviesa todo el condado hasta su casa, nadando de piscina en piscina.

La bella lingua
, Clementina y Una mujer sin país hablan de la relación de los opulentos (pero catetos) americanos con la empobrecida (pero esplendorosa) Italia, y viceversa. Un tema que Cheever parecía conocer bien y que asoma en otros relatos.

La profesora de música
. Con buenas dosis de su particular humor, narra la clave secreta para recuperar la felicidad conyugal.

sábado, 24 de noviembre de 2007

Viviendo del cuento

El título de éste libro de Juanjo Sáez hace referencia a esas profesiones tan guays y que tanto éxito tienen en los ambientes modernillos: diseñador de lo que sea, D.J., articulista de tendencias… Es un mundo que Sáez conoce bien, y a la vez que repasa sus primeros diez años de profesión, ajusta cuentas con la Barcelona indie de los noventa, cuando los bares pasaron a llamarse “clubs” y los jóvenes se vestían “diferente”, pero todos iguales. El preludio de lo que hoy se conoce como “efecto Barcelona”.

Se lee de un tirón, a ratos es divertido, y uno acaba indignado con todo ese borreguismo y falta de criterio que retrata. Pero, personalmente, este es un autor con el que me cuesta conectar, y como los temas que trata (la “modernez” y su propia biografía) no me interesan demasiado, no tardaré en olvidarlo. Sin duda, me quedo con su siguiente obra, de la que ya he hablado por aquí, El Arte: conversaciones imaginarias con mi madre.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Emma Cohen

La muerte ayer del gran Fernando Fernán Gómez ha saturado la red y los medios de merecidos homenajes, y el mío consiste en elogiar su buen gusto acordándome de su viuda, la actriz, directora y escritora Emma Cohen, una mujer que siempre me ha gustado mucho (y no sólo físicamente).


Además, buscando información sobre ella me he enterado de que era la actriz dentro de la gallina Caponata, un motivo más para que cuente con mi simpatía y mi ánimo en estos duros momentos.

lunes, 19 de noviembre de 2007

El Bulevar de los sueños rotos

Más de treinta y cinco años después de su aparición, se traduce al castellano este extraordinario tebeo de Kim Deitch, un clásico del underground norteamericano que aquí despliega algunos de los temas que, al parecer, son recurrentes en su obra: el alcoholismo, la paranoia (personificada en su personaje Waldo el gato), una visión amarga de la vida y el arte, y por supuesto, los primeros pasos del cine de animación, un mundo que Deitch conoce de primera mano, ya que es hijo de un conocido dibujante y animador, Gene Deitch, que trabajó para la UPA, Terrytoons, y otras compañías.

Este cómic abarca buena parte del siglo XX, siguiendo la evolución de los dibujos animados y la de algunos de sus pioneros, como Winsor McCay y su creación Gertie el dinosaurio. Si ya lo habéis leído, os sonarán estas imágenes:

A pesar de basarse en hechos reales, las intenciones de Deitch (ayudado por su hermano Simon) van mucho más allá de narrar un simple documental. Ficción y realidad se entremezclan en un dibujo detallista y nostálgico, pero a su vez cargado de intención y mala leche.

Concluyendo, que es un cómic de obligada lectura, de lo mejor que ha caído en mis manos últimamente. En cuanto a la edición, debo advertiros que La Cúpula lo ha vuelto a hacer: la página 159 debe ser la 160 y viceversa. Afortunadamente este error no influye mucho en la narración. Pero jode, eso si.


viernes, 16 de noviembre de 2007

Éramos tan jóvenes (4)

Hoy toca viajar de nuevo al pasado, a los paraísos artificiales de la programación infantil. Si os habéis perdido las entregas anteriores, sólo tenéis que hacer clic a vuestra derecha, donde pone “videos”.

La BBC presentaba: la calle de las ratas con alas: A rúa das pombas.


Ésta la echaban los domingos a la hora del bocata: Simbad.


… y por supuesto, después de Simbad, daban esta inolvidable serie basada en un personaje histórico de la ciencia ficción… Buck Rogers (no século XXV). Os acordáis, ¿no? “Bidibidibidi, ei Buck…”

martes, 13 de noviembre de 2007

La invención de Morel

Siempre que se habla de esta novela de Adolfo Bioy Casares, suelen recordarse las elogiosas palabras que le dedicó su amigo Borges en el prólogo: “no me parece una imprecisión o una hipérbole calificarla de perfecta”. Ante esto, poco cabe añadir. Y aunque Borges y Bioy fueran íntimos amigos y cómplices, no creo que se pueda discutir esa afirmación: la obra es brillante y carece de fisuras en su argumento. Es, sobre todo, un libro muy inteligente (algo que B & B disfrutaban mucho), y contiene dentro de su brevedad (poco más de cien páginas) más material para la reflexión que muchos gruesos volúmenes que circulan por ahí.

El narrador, un fugitivo de la justicia, se esconde en una lejana isla abandonada. Pero un día descubre que ya no está solo: unos extraños turistas se han instalado en la isla. Espiándolos se encontrará con muchos misterios, con un amor imposible… y con la invención de Morel. Si queréis más datos, aquí lo explican todo.

viernes, 9 de noviembre de 2007

Los combates cotidianos, 1

Marco, fotógrafo de guerra, atraviesa una época de cambios: ha abandonado su trabajo, su casa en la ciudad y a su psicoanalista; ahora vive en el campo con su gato como única compañía, aunque no tardará en hacer nuevas amistades y alguna enemistad. Marco es un treintañero con muchos tics propios de su edad: miedo al compromiso, desencanto hacia la política, roces con sus padres…

Este primer tomo de la serie Los combates cotidianos, de Manu Larcenet, se llevó el premio al mejor álbum en el Salón de Angoulême de 2004. Es un cómic... muy francés (pelín gafapasta), tirando a autobiográfico, que me ha recordado a los también generacionales Monsieur Jean de Dupuy y Berberian, o al Lapinot de Trondheim. Aunque tal vez sea pronto para juzgar; intentaré leer los números siguientes. Lo que más he disfrutado ha sido el dibujo, sencillo pero efectivo, con un uso del color muy acertado, especialmente en los paisajes campestres.


lunes, 5 de noviembre de 2007

Fotos hechas por teléfono (4)

Corto

Autoservicio

Por un infierno más digno

Sonríe

viernes, 2 de noviembre de 2007

Tangencias

Tangencias se compone de ocho historias cortas realizadas entre 1987 y 1995 para las revistas Cimoc y Cairo, todas ellas protagonizadas por parejas que se citan para hacer el amor. Pero sus relaciones serán sólo tangenciales, ya que su distanciamiento emocional o sus visiones divergentes de la vida pueden más que la atracción física. Así, todas las historias tienen un tono melancólico, y un final triste.

Miguelanxo Prado
ha sido posiblemente el artista de cómic más destacado de este país en los últimos años, y es sin duda la piedra angular del cómic gallego actual. Su estilo de dibujo es inconfundible, y en esta obra lo pone al servicio de atmósferas íntimas y poéticas, luciéndose más que en otros trabajos más ligeros. El peso de la narración descansa sobre primeros planos, gestos, diálogos, y el uso de colores otoñales: el sepia, el gris y el azul.

¿Mi historia favorita? Quizá Deidades ociosas, por razones sentimentales: es la única que ya había leído, hace mil años, en un Cairo.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Science fiction / Double feature

Si, como decía hace unos meses, me emociono con la escena final de La Vida de Brian y su pegadiza canción, de la mítica The Rocky Horror Picture Show me quedo con los títulos de crédito iniciales, y otra gran canción: Science Fiction/Double Feature, cantada por el padre de la criatura, Richard O’Brien.


Por supuesto, toda la película vale la pena, y sus fans son legión en todo el mundo, tanto de la peli como de la obra teatral de que proviene, y de la que os enlazo una versión en vivo. Ahora, los subtítulos:



... y aquí, mi torpe traducción:

Michael Rennie estaba enfermo El día que la Tierrra se paralizó
Pero nos dijo dónde permanecer.
Y Flash Gordon estaba allí en ropa interior plateada
Claude Rains era El Hombre Invisible.

Entonces algo se torció para Fay Wray y King Kong
Quedaron presos en mermelada de celuloide.
Y con cadencia mortal Vinieron de otro mundo
Y así fue cómo se difundió el mensaje.

Ciencia Ficción (uuh uuh uuh) en sesión doble
El Doctor X (uuh uuh uuh) fabricará una criatura
Mira los androides luchando (uuh uuh uuh) con Brad y Janet
Anne Francis protagoniza (uuh uuh uuh) Planeta Prohibido
Wo oh oh oh oh oh
En el último pase de la sesión doble de cine.

Supe que Leo G. Carroll estaba en peligro
Cuando la Tarántula subió hacia las colinas
Y me puse realmente caliente cuando vi a Jeannette Scott
combatir a un trífido que escupe veneno y mata.

Dana Andrews dijo que los mentecatos le habían dado las runas
y pasándolas usó un montón de habilidades
Pero Cuando los mundos choquen, dijo George Pal a su novia
Voy a provocarte terribles emociones
Como…

Ciencia Ficción (uuh uuh uuh) en sesión doble
El Doctor X (uuh uuh uuh) fabricará una criatura
Mira los androides luchando (uuh uuh uuh) con Brad y Janet
Anne Francis protagoniza (uuh uuh uuh) Planeta Prohibido
Wo oh oh oh oh oh
En el último pase de la sesión doble de cine
Quiero ir – Ho oh oh oh
En el último pase de la sesión doble de cine
By R.K.O. - Wo oh oh oh
En el último pase de la sesión doble de cine
En la última fila – Ho oh oh oh oh

En el último pase de la sesión doble de cine


martes, 30 de octubre de 2007

Barrio lejano

En este manga, Jiro Taniguchi vuelve a los mismos temas de El almanaque de mi padre: la infancia en los años sesenta (la misma que vivió Taniguchi, y en el mismo pueblo: Tottori), las barreras generacionales, la familia…

Hiroshi, un hombre de negocios de 48 años, se ve misteriosamente devuelto al pasado, a sus catorce años de 1963, pero con sus recuerdos y experiencias de madurez; un viejo sueño que todos hemos tenido alguna vez (y que hemos visto, por ejemplo, en Peggy Sue se casó, de Coppola). Hiroshi se da cuenta que fue por esa misma época cuando su padre les había abandonado, un hecho que conmocionó a toda su familia; así que decide aprovechar esta nueva oportunidad para descubrir las razones que llevaron a su padre a tomar esa decisión, y si puede, impedirlo. Pero al mismo tiempo se aprovecha de su situación, dejándose llevar por su “nueva” vida: saca mejores notas, destaca en los deportes, se liga a la “guapa oficial” del instituto… olvidándose poco a poco de su vida adulta.

El almanaque de mi padre me gustó bastante, pero he disfrutado mucho más con Barrio lejano. Su ritmo es más ágil, y Taniguchi logra involucrar más al lector en la historia, aumentando la tensión a medida que se acerca el día en que el padre se marcha. Por lo demás, este autor vuelve a demostrar su maestría con la expresión facial, los silencios, la creación de ambientes y la dosificación de las emociones. Entre otras cosas.

viernes, 26 de octubre de 2007

Brujería, estructura social y simbolismo en Galicia

Como advierte la contraportada, éste no es un libro frívolo sobre brujería, sino una exhaustiva investigación antropológica de Carmelo Lisón Tolosana, que desde 1964 hasta 1976 (más intensamente los primeros años), recorrió toda Galicia con su magnetófono recopilando las experiencias de los vecinos de incontables aldeas en relación a este tema.

Tras una introducción histórica (casos de brujería en Galicia juzgados por la Inquisición) y otra antropológica, el grueso del libro se divide en el estudio de tres aspectos de la bruja: la bruxa, la sabia, y la meiga, siendo esta última acepción la que recoge el sentido negativo de la palabra: bruja como causante de daños, mal de ojo, etc., aunque el propio Lisón Tolosana advierte que estas palabras pueden usarse de forma indistinta según los lugares o las gentes que la empleen.

Algunas de las causas del fenómeno las encuentra el autor en la distribución geográfica de la población, diseminada en pequeñas aldeas mal comunicadas, a las cuales el médico podía tardar días en llegar. No es de extrañar que los vecinos aquejados de un mal recurriesen a la medicina tradicional de las brujas.

Otro factor importante fue la sempiterna emigración: gente que volvía de América con conocimientos “mágicos” de adivinación, cartomancia… que ponían al servicio de la comunidad para ganarse la vida, ya que a su regreso se les veía como extraños, lo cual dificultaba su integración pero añadía credibilidad y “exotismo” a sus ritos.

Pero sin duda el factor fundamental es la envidia entre vecinos, y la necesidad de un chivo expiatorio (un concepto fascinante) al que culpar de las enfermedades, de las malas cosechas, de los desengaños amorosos… así que, además de "haberlas haylas", "si no existieran, tendríamos que inventarlas"...


miércoles, 24 de octubre de 2007

Éramos tan jóvenes (3)

Aquí vengo con más series de las que emitía la gallega en los ochenta.

A falta de versión gallega, he encontrado Carteiro Pat en portugués; para ellos es Carteiro Paulo, pero ¿alguien entiende cómo demonios le han puesto al gato?


Esta otra serie tenía personajes de estética muy similar y otra canción pegadiza: Berta, amada Beeerta, o meu querido robooot…


Y por último… Gargalladas de Horror. Lo que era un horror, pero divertidísimo, era el doblaje al gallego de estos dibujos… he conseguido una versión en castellano, aunque sé que no es lo mismo.

lunes, 22 de octubre de 2007

Lo mejor que le puede pasar a un cruasán

Pablo Tusset logró en 2001 convertir su primera novela en un best-seller, que un año después fue adaptada al cine y protagonizada por Pablo Carbonell.

El protagonista de la obra es otro Pablo, Pablo Miralles, al que me fue inevitable ponerle la cara del escritor (en la edición que leí, de Círculo, hay una foto suya en la contraportada). También conocido como Baloo, es la oveja negra de su burguesa familia: gordo, aficionado a las drogas, vago, putero… pero cuando su hermano -todo lo opuesto a él- desaparece, Pablo se lanza a investigar, y sus pesquisas le llevan a recorrer, entre porros y vichoff (vodka con agua de Vichy), una Barcelona de clubs muy privados, extraños restaurantes y casas misteriosas.

La trama policíaca es una excusa para analizar la personalidad de Pablo Miralles, un personaje que recuerda mucho al inolvidable Ignatius Reilly. Vicioso, pero con inquietudes intelectuales, aficionado a Internet (parece ser que Tusset trabaja, o trabajaba, como informático), prepotente y espíritu libre, aunque dependa económicamente de su familia.

El libro cumple su función de entretener y su lectura es amena, pero tiene altibajos, y me ha parecido una novela hecha con intención de gustar. Lo cual no tiene nada de malo, mientras no se note, y aquí se nota que el autor quiere “quedar bien”, difundir algunas de sus propias ideas y facturar un producto de éxito. Objetivo conseguido, pero…

viernes, 19 de octubre de 2007

Sherlock Time

Algún día hablaré más extensamente de mi admiración por la cultura argentina del siglo XX, en especial su literatura… y sus tebeos, claro. En Sherlock Time se unieron por primera vez el más grande guionista y el más importante dibujante argentinos del pasado siglo: Héctor Germán Oesterheld y Alberto Breccia, que publicaron estas páginas entre 1958 y 1959, cuando ambos artistas rondaban los cuarenta años y estaban en plena forma.

Sherlock Time
fue un campo de pruebas para su gran obra conjunta posterior, Mort Cinder (1962). Como en ésta, los protagonistas son el misterioso investigador de lo oculto (Sherlock), y su “ayudante”, el jubilado Julio Luna, que ejerce de Watson como narrador de las historias. Roles que en Mort Cinder desempeñarán el propio Mort y su “Watson” particular, el anticuario Ezra Winston. Hay otras conexiones entre ambas obras: la trama de la segunda historia, El Ídolo, por ejemplo, donde además aparece un personaje, también anticuario, que anticipa a Ezra, a quien Breccia dibujaba con su propia cara “de viejo”, así como Julio Luna tiene la cara del Breccia cuarentón.

Aunque los argumentos son los habituales de la ciencia ficción de la época, ya bastante trillados en Estados Unidos por el cine, novelas pulp, cómics… el mérito de Oesterheld consiste en apropiárselos para el lector argentino: los personajes viven en Buenos Aires, leen a Groussac, toman mate… Si queréis saber más de éste genial guionista, justo esta semana se celebra en la web Zona Negativa la Semana Oesterheld, por coincidir con el 30 aniversario de su dramática “desaparición” a manos de la dictadura argentina.

En cuanto a Breccia, estaba convirtiéndose ya en el genio que fue. Aunque mejoraría mucho en el futuro (Mort Cinder, Buscavidas, Drácula…) y él mismo acabó diciendo que no estaba contento con éste trabajo, empieza a arriesgar cada vez más en sus viñetas y tiene la audacia del que sabe que está muy cerca de dominar su oficio. Alejándose de la influencia de Caniff, su técnica es cada vez más expresionista. Su dominio del blanco y negro es impresionante ya desde la primera historia, La Gota, un opresivo cuento a lo Edgar Allan Poe, lleno de sombras.


martes, 16 de octubre de 2007

Fotos hechas por teléfono (3)

Charco (homenaje a Escher)

Feria 1

Feria 2

Músicos

sábado, 13 de octubre de 2007

Locas #2

Vaya si mejora este segundo tomo con respecto al primero: las aventuras de ciencia ficción, dinosaurios y superhéroes dejan paso a historias más cotidianas de pasiones, celos, cuernos y punk-rock, en las que la serie da un salto de calidad impresionante.

Los personajes ganan en profundidad y las historias se entrelazan, pero como eje narrativo permanece siempre la historia de amor-amistad entre Hopey y Maggie, desarrollada de forma magistral, con una sensibilidad que nunca cae en la ñoñería (algo muy difícil a mi juicio, que pocos narradores consiguen).

Si comentando el primer tomo decía que nadie como los hermanos Hernández había tratado mejor la personalidad femenina en un cómic, ahora me atrevería a afirmar que en Locas está el mejor retrato que se ha dado en un tebeo (que yo haya leído) de lo que llamamos “ser joven”, junto a otro monumento: Agujero Negro, de Charles Burns.

Y siguiendo con las (odiosas, lo sé) comparaciones, esas relaciones entre chicas de Locas me han recordado bastante a las de las protagonistas de Ghost World, de Daniel Clowes, y a Promethea y su amiga Stacia, en el Promethea de Alan Moore. Y mira que me gustan Moore y Clowes, pero al menos en este aspecto la ventaja es para Hernández, por haber conseguido más frescura en las relaciones entre sus personajes. O será que tengo su lectura más reciente, no sé; si comento esto es para destacar la tremenda influencia de Love & Rockets en obras posteriores.

El dibujo es tema aparte: precioso. Jaime Hernández es un auténtico maestro del blanco y negro que ha logrado un equilibrio perfecto entre clasicismo y modernidad. Ahí queda eso (de momento).


viernes, 12 de octubre de 2007

Éramos tan jóvenes (2)

Segunda entrega del nostálgico recorrido por la TVG de mi infancia:

La mítica cabecera de Tarzán:

Este é un traballo para… ¡Superman!

Y con éste vais a flipar, si os acordáis; atentos a la música: ¡King Kong!

martes, 9 de octubre de 2007

Caos y Orden

De la infinidad de fenómenos que pasan en torno a mí, aíslo uno. Elijo, por ejemplo, un cenicero sobre mi mesa (el resto desaparece en la sombra).

Si esta percepción se justifica (por ejemplo, he señalado el cenicero porque debo tirar la ceniza de mi cigarrillo) todo es perfecto.

Si he elegido el cenicero por azar y no vuelvo después a advertirlo, también todo va bien.

Pero si, después de haber destacado ese fenómeno sin objeto preciso, vuelve usted a él, ahí está lo grave. ¿Por qué ha vuelto usted, si aquél carece de importancia? ¡Ah, ah!, ¿así que significa algo para usted, ya que vuelve a él? He aquí como, por el simple hecho de concentrarse sin razón alguna un segundo de más en ese fenómeno, la cosa comienza a ser diferente del resto, a cargarse de sentido…

-¡No, no! (se defiende usted), es sólo un cenicero ordinario.

-¿Ordinario? ¿Entonces por qué defenderse, si es en verdad un cenicero ordinario?

He aquí cómo un fenómeno se convierte en una obsesión…

¿Será que la realidad es, en esencia, obsesiva? Dado que nosotros construimos nuestros mundos por asociación de fenómenos, no me sorprendería que en el principio de los tiempos haya habido una asociación gratuita y repetida que fijara una dirección dentro del caos, instaurando un orden.

Hay algo en la conciencia que se convierte en trampa de ella misma.


Witold Gombrowicz, Cosmos

lunes, 8 de octubre de 2007

Cosmos

Novela de Witold Gombrowicz (1904-1969), un polaco que bebe de la tradición vanguardista y de la novela psicológica, y que ha influido mucho a escritores en español debido a su largo exilio en Argentina. Le tenía ganas a este autor, así que no me lo pensé mucho cuando encontré de saldo esta edición en tapa dura y traducida por Sergio Pitol por tan sólo 1,80 miserables euros.

El hallazgo de un gorrión colgado de una rama desencadena una serie de hechos en apariencia triviales, pero que en la mente del protagonista-narrador se convierten en obsesión, y le empujan a participar en extraños juegos de correspondencias, cada vez más inquietantes.

Aunque el propio autor define a su novela como “policíaca”, la etiqueta se le queda muy corta. Por un lado, disecciona la vida de una casa de huéspedes burguesa, cuyos habitantes y sus patéticas vidas quedan expuestas sin piedad: las relaciones humanas, muchas veces crueles, y esas máscaras que nos vestimos cada mañana y nos ocultan de los demás.

Por otra parte, el protagonista se esfuerza por dar forma al caos de la realidad en su cabeza, llegando a conclusiones absurdas en su mayoría, pero que no dejan de tener una cierta lógica: esa lógica que nos lleva a contar las baldosas de la pared, o a ver la cara de la Virgen en una mancha de humedad. Así de raros somos, y así nos lo cuenta este libro.

sábado, 6 de octubre de 2007

Éramos tan jóvenes (1)

Un comentario en (la) otra entrada sobre este tema y el conmovedor repaso nostálgico que se ha marcado recientemente La Vida en Viñetas me han impulsado a inaugurar la sección de videos y a recordar de nuevo la TVG de los comienzos. Por si algo no va bien, dejo además de los videos los enlaces al youtube, si los seguís podréis encontrar otros fragmentos de las mismas series.

Claro que lo ideal sería poder verlas con su doblaje al gallego (¡Vóalle os miolos!), a ver si alguien en la telegaita lee esto y se anima a reponer material antiguo.

Vamos allá, empezamos suavecito: Manimal convirtiéndose en pantera.


A Muller Biónica. Bueno, en este caso, La Mujer Biónica:


Y uno de mis favoritos: Os dos Contiños.

lunes, 1 de octubre de 2007

¿Pentagonal o redondo?

Un clásico moderno, el mechero Clipper, ha cambiado su diseño, al parecer por razones de seguridad, para que a los niños les sea más difícil encenderlo. Lo cierto es que la rueda redonda era más cómoda, pero todo sea por la infancia…


Buscando información, he encontrado una página muy completa sobre los ya extinguidos clipper regulables.

Y aquí, el modelo trapichero, con doble fondo.

lunes, 24 de septiembre de 2007

Odio #14

Yo fui joven en los 90, una década que aportó a la cultura popular las películas de Tarantino, la música grunge y los libros de Paul Auster, por poner ejemplos bien reconocibles (y bien yanquis). En cuanto a cómics, si pienso en los 90 pienso automáticamente en Odio, de Peter Bagge.

Siempre se dice de Odio que es el retrato, o la parodia, de la famosa Generación X, esa a la que nadie quiso pertenecer. Y es que muchos odian estas etiquetas, pero lo cierto es que todos somos hijos de nuestro tiempo, nos guste o no, y en esta época surgió una nueva mentalidad entre los jóvenes: una generación que pasa de política o compromisos sociales y sólo busca el dinero, la diversión, la vida fácil, o al menos vivir sin que le toquen mucho las pelotas (u ovarios), "tomando el sol", como decía Albert Plá en aquella canción.

Las aventuras de Buddy Bradley, el protagonista de la serie, empiezan en Seattle, donde comparte piso con otros cuatro desquiciantes compañeros. Sus intentos por sobrevivir y relacionarse con la "odiosa" fauna humana eran tan reales y divertidos que engancharon al público a la serie. Así, Buddy podría haber seguido viviendo eternas aventuras de veinteañero inadaptado, pero Bagge apostó por hacer que el personaje madurase y tuviera nuevas expectativas. Así que, hacia la mitad de la serie, abandonó el blanco y negro inicial por colores planos y chillones. Y Buddy, que ya se acercaba a los treinta, abandona Seattle y la vida "modernilla" para volver a la cateta New Jersey a casa de sus padres, y hacer algo con su vida: monta un negocio, afianza su relación con Lisa y "se integra". Bagge fue muy criticado por esta evolución del personaje, pero en mi opinión ha dado en el clavo, pues la serie gana en complejidad y realismo en estos últimos números, sin dejar de ser terriblemente divertida. Os recomiendo esta entrevista que ofrece Entrecomics traducida, donde el autor habla de esto y de muchas otras cosas.

Bagge dio por terminada la serie en el 2000, lo que correspondería al número 13 de La Cúpula, pero vuelve periódicamente a sus personajes, y de estas "vueltas" sale el material que se publica en este número 14. Además, acaba de salir el tomo 1 de la edición integral, no os la perdáis si nunca habéis leído las aventuras de este personaje, al que tanto odiamos por todo lo que se nos parece.

lunes, 17 de septiembre de 2007

20th Century Boys (1 al 12)

Cuando faltan pocas fechas para llegar al siglo XXI, en todo el mundo se desata una oleada de sangrientos atentados. Al mismo tiempo, en Japón, una asociación pseudoreligiosa alcanza cada vez más poder, liderada por un misterioso individuo que se hace llamar "Amigo", y que emplea como símbolo un extraño dibujo. Pero lo más raro es que este símbolo lo habían inventado, hacia 1970, una pandilla de niños. Estos niños, que ahora son treintañeros, deberán buscar entre sus recuerdos las claves que les lleven a desenmascarar a "Amigo" y hacer realidad su sueño de la infancia: salvar al mundo.

A partir de aquí, los acontecimientos se desencadenan sin tregua a lo largo de más de 4.000 páginas repartidas en 22 tomos... de momento, ya que a partir de ahí creo que Naoki Urasawa está continuando la serie con el título de 21th Century Boys. Y es que se nota que el autor disfruta llevando a las viñetas las historias de su infancia, la cultura popular y los sucesos del pasado que forman parte del inconsciente colectivo japonés, como la Expo del 70 o las películas de Godzilla. Pero no es la nostalgia el motor del tebeo, sino la acción, la ciencia ficción, y sobre todo el misterio conque el autor logra siempre sorprendernos, sacándose de la manga nuevos giros argumentales, sin que el guión se le vaya nunca de las manos, algo meritorio teniendo en cuenta lo numeroso de los personajes, la longitud de la obra, y que ésta se desarrolla a lo largo de unos 50 años (sobre todo en tres períodos, de momento: 1970, 2000 y 2014; pasado, presente y futuro).

A pesar de estar bastante enganchado, por alguna razón había abandonado su lectura en el tomo 10 hace más de un año. Pero he vuelto, y me alegro, ya que al final del tomo 12... ¡Se desvela por fin la identidad de "Amigo"! Porque será él, ¿o no?...

Parece que se han decidido a adaptar la obra al cine el próximo año (más información -en japonés- aquí), aunque lo que realmente le sentaría bien a este cómic sería una adaptación a la tele, ahora que triunfan las series largas de misterio tipo Lost. Sería un éxito seguro.

viernes, 31 de agosto de 2007

Locas #1

Primer tomo de los tres que recopilan las historias de Locas, que Jaime Hernández creó en los ochenta para la mítica revista Love & Rockets. Si su hermano Beto en la espléndida Palomar retrata a los habitantes de un pueblo mexicano de la frontera, Jaime nos habla de los que ya han cruzado esa frontera y se han establecido en los USA (como hizo la propia familia Hernández).

Había leído hace tiempo el Mechanics que sacó La Cúpula en color, pero al leer sólo esa historia aislada del resto no me había dejado muy buen sabor de boca. Después, cuando (fascinado) leí Palomar, pensé que Beto era el “hermano bueno”, pero acabo de comprobar con Locas que ambos hermanos desbordan talento: puede que Beto sea mejor guionista, y desde luego Jaime es mejor dibujante, tiene un estilo clásico precioso. Pero ambos autores complementan a la perfección sus miradas, y desde luego, nunca los personajes femeninos habían sido tan reales y tan bien tratados en un cómic. Porque Locas es, como Palomar, una historia de mujeres: Maggie, Hopey y las demás se enamoran, ríen, lloran, maduran… pero también luchan en el ring, viven divertidas aventuras y viajan a exóticos países imaginarios, pasando del romanticismo al drama y de ahí a la comedia, sin que el resultado final pierda un ápice de interés... ¡y creo que aún va a mejorar! Me voy corriendo a por el segundo tomo.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Fotos hechas por teléfono (2)

Otxo 2, 2006

Señor Taza, 2006

El río, 2006

The wall, 2006

lunes, 27 de agosto de 2007

Correspondencias


DON FARRUQUIÑO.–Cada vino reclama su sacramento. Rueda blanco, propio para acompañar una tortilla de chorizos. Espadeiro de Salnés, bueno para refrescar en el monte, o en una romería o en un juego de bolos. Ribero de Avia, para las empanadas de lamprea y las magras de Lugo. Cada vino tiene su correspondencia en la vida, igual que todas las cosas. El mundo es armonía y concierto pitagórico. ¡Y nadie me rebata, si no está ordenado de teólogo!

CARA DE PLATA.–¡Cómo se conoce que andas entre abades!

Ramón del Valle-Inclán, Cara de Plata

sábado, 25 de agosto de 2007

Cara de plata

Aunque escrita en último lugar (1922), según la cronología de los textos es la primera de las tres Comedias Bárbaras de Ramón del Valle-Inclán, uno de mis escritores favoritos del que ya he hablado por aquí. A esta obra le siguen Águila de Blasón (1907) y Romance de Lobos (1908), que junto a otra joya, Divinas Palabras, conforman lo que los expertos llaman ciclo mágico, o mítico, del teatro de Valle.

En el marco de una Galicia rural de finales del siglo XIX, las Comedias Bárbaras narran la decadencia de los Montenegro, una familia de hidalgos poseída por pasiones desaforadas, cuyo mundo está a punto de desaparecer y del que Valle pudo ser testigo en su juventud. En sus propias palabras:

“He asistido al cambio de una sociedad de castas… y lo que vi no lo verá nadie. Soy el historiador de un mundo que acabó conmigo. Ya nadie volverá a ver vinculeros y mayorazgos. Y en este mundo que yo presento de clérigos, mendigos, escribanos, putas y alcahuetas, lo mejor –con todos sus vicios– eran los hidalgos, lo desaparecido.”


Una trivial disputa (el paso por los terrenos del castillo) motiva el enfrentamiento del caballero Juan Manuel Montenegro con el abad de la parroquia: la hidalguía frente al clero, los dos estamentos más poderosos de la época retratados por personajes cargados de intensidad, exagerados pero creíbles, como es habitual en el escritor arousano. Junto a ellos, “el pueblo llano”: Fuso Negro, el loco vagabundo; el sacristán, que es el “perro” del abad (son frecuentes las “animalizaciones” o “deshumanizaciones” en Valle); Pichona la Bisbisera, feriante y echadora de cartas…

Difícilmente representable, como buena parte de su teatro, es el primer intento de seguir en España las corrientes dramáticas modernas que llegaban de Europa, como el teatro simbolista. Así, Valle se aleja de los esquemas clásicos, el espacio escénico tradicional se le queda pequeño, como nos demuestran sus alucinantes y poéticas acotaciones, que leídas hoy nos hacen pensar inmediatamente en el cine antes que en el teatro. En mi caso, mientras leía he pensado que la animación (estilo Tim Burton) podría hacer maravillas con sus obras.

Otro rasgo típico en Valle es su lenguaje, un castellano potentísimo que busca la expresión más enfática mediante palabras hoy en desuso, que pueden hacer ardua su lectura (manía de Austral de poner el glosario al final del libro, en lugar de notas a pie de página), pero decididamente vale la pena el esfuerzo. A estas hay que sumar los frecuentes galleguismos, aunque en mi caso estos son muy disfrutables, porque me recuerdan a las expresiones que usa mi abuela (“arrenegado sea o demo”, por ejemplo) y me encantan.